¿qué dicen los jueces sobre las preferentes? (III): prueba de la información proporcionada

La jurisprudencia actual referente a la información en la oferta de productos y servicios de inversión suministrada a los clientes, tiende a que sea el banco quien corra con la carga de acreditar esa información.

 

 

 


 

 

En cambio, los “criterios y recomendaciones aplicados en la resolución de reclamaciones de la CNMV”, dice lo siguiente:

 

“En la práctica, cuando los reclamantes argumentan desconocimiento del producto por falta de información en el momento de la venta, resulta difícil pronunciarse a su favor porque no suelen existir pruebas documentales que acrediten tal información. Otras veces, pese a la información del reclamante de no haber recibido ningún documento, consta su firma en la propia orden de compra reconociendo la recepción de la información, lo que igualmente impide una resolución favorable al inversor. Estos casos ponen de manifiesto la importancia de ser consciente y asumir las consecuencias de lo que se firma.”

 

La CNMV se contradice cuando obliga a las entidades a comercializar los productos y servicios con máximo rigor informativo y por otro lado dice que con una simple firma en la orden de compra reconoce haber recibido información suficiente.

Pues bien, los juzgados no opinan igual que la CNMV, y por tanto consideran que “la ausencia de información relevante” es un hecho negativo y por tanto probarlo sería prácticamente imposible, por lo que “corresponde al banco en este caso acreditar que la información fue suficiente”. SAP Álaba (1ª) de 5-5-11.

La jurisprudencia exige a las entidades bancarias acreditar la información facilitada al cliente. Aunque la CNMV en alguna de sus resoluciones afirme que es suficiente la firma del contrato en el que se establecen las cláusulas de información, los juzgados consideran que no es suficiente para acreditar el cumplimiento por el banco de su obligación informativa con remitirse al contrato. 

Por tanto, no basta de decir que “hay que asumir las consecuencias de lo que se firma” , ni que los “hubieses leído antes” o que “lo que diga el contrato”. El banco tiene que probar activamente los pasos que siguió para informar en todas las fases contractuales al cliente.

 

Terry Malts- in the waiting room

 

 

Artículos relacionados :



4 Comentarios

[...] una vez oído no tiene necesariamente que ser creído. Y de hecho, los tribunales ya hacen recaer la carga de la prueba a la entidad en caso de productos [...]

02 / 03 / 2012

Pues lo jueces dicen “haber leido lo que firmaba” “no se hacen imposiciones sin leer” Pero leer ¿qué? en mi caso hbía un papel autocalcable (que lo rellenö el banco” y en el que solo ponía Lehman Brothers de puño y letra de algún empleado del banco.
La única “prueba”que presenta el banco es un fax que dicen enviaron a mi trabajo y que nunca recibí y que al enseñarmelo mi abogado no ponía nada de Lehman ¿cómo voy a elegir una cosa que no está en el listado? (en caso de haberlo recibido).
En el juicio un testigo del banco declaró que nos informó y conoció un año después y que no tenía folletos informativos porque quien debía informar eran los americanos.
Resultado sentencia condenatoria para el cliente y pago de costas superiores a 37.000 euros, cuando mi dinero era de 123.000 euros.
Los jueces no andan muy finos y si se trata de Banesto menos aún.

02 / 03 / 2012

¡No entiendo nada!

Yo recibí un Informe Favorable de la CNMV, basado en mi contrato y extractos:

- Por actuación incorrecta de Banesto en la contratación del producto.
- Por haber trasladado información incorrecta sobre el plazo de amortización de los valores.
- Por actuación incorrecta por parte de Banesto en lo que se refiere a la información ofrecida sobre el valor de los bonos.

Y la jueza de Primera Instancia, sin mencionar ni el informe ni mis documentos, sentenció, que no habíamos demostrado que el banco no me informara.

En la Audiencia Provincial, han apoyado a su colega, y a falta de prueba alguna de información por parte del banco, declaran que conozco la “mecanica” del producto por utilizar la palabra amortizar en carta que aportamos a la demanda escritaí años antes a la Atención del Cliente de Banesto, en la que preciasmente decía que teniendo que vivir de la renta de los ahorros (23 años de emigrantes), las Preferentes, eran un producto idoneo, poque me habían dicho eran garantizadas al vencimiento, y me lo iban a amortizar a los CINCO AÑOS. fijense lo bien que conocía yo las características y riesgos de las Preferentes. Debo añadir que ni entonces, ni nunca me aclararon que estuviera en un error, que las preferentes fueran perpetuas y solo me devolverían los ahorros si el banco quería. Perfo es que lo más confuso de esa sentencia basada en mi carta, que fúe presentada al saber que lo que me habían vendido eran Preferentes Lehman, es que a mi lo que me dijeron y plasmaron en el contrato, y posteriores extractos, es que eran Bonos a Vencimiento. Vencimiento 25.04.2012. Vencimiento, y valor intacto de mis ahorros, que me confirmaban en cada extracto trimestal.
He perdido los ahorros y cotizaciones para la vejez de toda una vida, y me han condenado en altisimas costas, que como ama de casa, viuda, no puedo pagar.
Los 200.000 € que entregué a Banesto en 2007, con Vencimiento el mes que viene, figuran actualmente en mi cuenta como. 20 €, Vencimiento 25.04.2049. ¡Ya me diran si yo iba pedir, como se afirma en las sentencias, un producto PERPETUO, o con devolución a los 101 años.
En el Banco de España, a la vista de documentos y sentencia me dijeron que era una estafa. ¿Y que puede hacer uno, a parte de no poder dormir, y enfermar, contra estas injusticias?

02 / 03 / 2012

.- Yo deseo romper una lanza en favor de los Organismos Competentes, y en detrimento de los tribunales de Justicias que menosprecien los Informes que estos emiten, sin conocer esos complejos productos.
Aunque tuve que esperar 10 meses para un estudio detallado de los documentos aportados, La CNMV emitió un Informe Favorable, por conducta incorrecta en la contratación, y en la posterior información sobre el valor, y el vencimiento de los Bonos.La jueza de 1ª Instancia lo obvió totalmente, y sentenció que no habíamos demostrado que el banco no me informara.La Audiencia Provincial sentenció que conocía “la mecanica” de las Preferentes, algo incierto, y comprobable en documento aportado; pero es que además mi contrato no era sobre Preferentes, sino: COMPRA DE BONOS A VENCIMIENTO, VTO: 25.04.2012; así me lo confirmaban, con el valor de mis ahorros intacto, durante el tiempo que duró la inversión. ¡El BDE lo calificó de estafa!
¿Es justicia que el cliente no pueda atenerse al Contrato, ni a los posteriores extractos bancarios? En 2007 entregué 200.000 € a Banesto para vivir de la renta, viuda sin otras entradas. Hoy tengo en cuenta 20 €, Vencimiento 2049. Y Costas que no puedo pagar.

Deje un comentario

* Nombre, Email y Comentario son campos obligatorios

Carlos Guerrero

Social Links

Suscripción por E-mail

Enter your email address:

FaceBook

Twitter: guerrerocg

Categorías