Autocartera en una sociedad limitada

Nueva entrada de nuestro colaborador Madigan sobre la autocartera en una sociedad limitada. En los próximos días dedicaremos una entrada a la autocartera de una start up.

Por Madigan

Se denomina autocartera a aquella situación en la que una sociedad mercantil es titular de un determinado número de sus propias participaciones. Un situación así se produce, por ejemplo, cuando uno de los socios pretende abandonar la sociedad sin que los demás deseen adquirir su participación y la sociedad tiene reservas suficientes para adquirirlas.

La suscripción de participaciones por la propia sociedad constituye un ataque directo a los principios de realidad y conservación del capital. Por ello, el artículo 134 del Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital establece un principio de prohibición absoluta en lo relativo a la adquisición originaria, al disponer que “En ningún caso las sociedades de capital podrán asumir o suscribir sus propias participaciones o acciones ni las creadas o emitidas por su sociedad dominante”.

La sanción se formula en el artículo 135, según el cual la adquisición originaria por la sociedad de responsabilidad limitada de participaciones propias o de participaciones o acciones de la sociedad dominante será nula de pleno derecho.

En cuanto a la adquisición derivativa, la s.l sólo podrá adquirir sus propias participaciones, o participaciones o acciones de su sociedad dominante en los siguientes casos:

1. Cuando se adquieran a título gratuito, o en virtud de adjudicación judicial o formando parte de un patrimonio asumido a titulo universal.

2. Cuando se adquieran en ejecución de un acuerdo de reducción del capital adoptado por la junta general.

3. Cuando se adquieran como consecuencia de subrogarse la sociedad en la posición del rematante o acreeedor particular de un socio que, de acuerdo con el procedimiento legalmente previsto, consiguió el embargo y enajenación de las participaciones pertenecientes a su deudor.

  1. Cuando la adquisición se autorice por la junta general, se efectúe con cargo a beneficios o reservas de libre disposición y tenga por objeto participaciones:

- de un socio separado o excluido de la sociedad

  • adquiridas como consecuencia de la aplicación de una cláusula restrictiva de la transmisión de las mismas o
  • transmitidas mortis causa.

En todos los casos anteriores, Las participaciones propias deberán ser amortizadas o enajenadas en el plazo de tres años. La enajenación no podrá efectuarse a un precio inferior al valor razonable de las participaciones, fijado conforme a lo previsto en esta Ley para los casos de separación de socios.

Cuando la sociedad opta por la amortización de las participaciones, ésta se materializa a través de la oportuna reducción de capital.

En este caso, cuando la adquisición no comporte devolución de aportaciones a los socios, la sociedad deberá dotar una reserva por el importe del valor nominal de las participaciones amortizadas, la cual será indisponible hasta que transcurran cinco años a contar desde la publicación de la reducción en el BORME, salvo que antes del vencimiento de dicho plazo hubieran sido satisfechas todas las deudas sociales contraídas con anterioridad a la fecha en que la reducción fuera oponible a terceros.

Si las participaciones no fueran enajenadas en el plazo señalado, la sociedad deberá acordar inmediatamente su amortización y la reducción del capital. Si la sociedad omite estas medidas, cualquier interesado podrá solicitar su adopción por la autoridad judicial. Los administradores de la sociedad adquirente están obligados a solicitar la adopción judicial de estas medidas, cuando, por las circunstancias que fueran, no pueda lograrse el correspondiente acuerdo de amortización y de reducción del capital.

La autocartera permite a la sociedad ser titular de un porcentaje de sus propias participaciones pero con ciertas restricciones en cuanto a los derechos de las mismas. Las participaciones propias tienen suspendido el ejercicio del derecho de voto en las juntas y tampoco tienen derecho de suscripción preferente. Los derechos económicos inherentes a las acciones propias, salvo el derecho a la asignación gratuita de nuevas acciones, serán atribuidos proporcionalmente al resto de las acciones.

Por último, las sociedades están obligadas a informar, en su informe de gestión anual, sobre los incrementos y disminuciones de su autocartera realizados en el ejercicio. En el informe de gestión debe quedar reflejada la política seguida respecto a la autocartera. En concreto, el informe de gestión deberá mencionar, como mínimo:

1. Los motivos de las adquisiciones y enajenaciones realizadas durante el ejercicio.

  1. El número y valor nominal de las participaciones o acciones adquiridas y enajenadas durante el ejercicio y la fracción del capital social que representan.
  2. En caso de adquisición o enajenación a título oneroso, la contraprestación por las participaciones o acciones.

4. El número y valor nominal del total de las participaciones o acciones adquiridas y conservadas en cartera por la propia sociedad o por persona interpuesta y la fracción del capital social que representan.

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