Acabo de leer la sección “Minirrelatos de la crisis” que publica el diario El Pais en la revista el Pais Semanal de hoy. Estas cuatro frases que os traigo más abajo reflejan la causa de la crisis, que no es otra que la economía basada en rentas y la especulación inmobiliaria que está ahogando a la economía real y productiva.
Hasta que las oficinas, locales comerciales y viviendas de alquiler no sean semigratuitas no acabará la crisis.
El Rayo liberador
“Soy mujer, joven, soñadora y emprendedora, que junto a mi pareja abrimos un restaurante en plena crisis. El comienzo fue duro, había que darse a conocer, pero poco a poco el local se fue llenando. Hoy cuatro años después, me he visto obligada a echar el cierre, pero no por la crsisis económica, sino por la crisis de valores humanos de mis caseros, que no han querido bajarme ni un céntimo el alquiler.
He cerrado, pero frente a la avaricia y la mezquindad de mis caseros me quedo con la solidaridad, la amistad y el cariño de mis clientes.”
“Minirrelatos de la crisis”. El Pais Semanal. pág.6. 24-06-12
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2 Comentarios
Probablemente existan otras razones que las de carencia de valores humanos para no bajarle el alquiler..a sus caseros igualmente les afecta la crisis tambien Por otro lado, en momentos que el negocio fuera viento en popa usted no le planteo hacerle participe tambien al casero de sus suculentas ganancias?…eso seguramente lo vea usted como algo implanteable. En un contrato de alquiler se firman unos acuerdos que hay que cumplir…sencillamente.
Es un cuento verdaderamentre paradigmático pero al revés de lo que es su intención.
Coincido con el comentario anterior: en España al que quiere que los demás cumplan lo pactado, sea un propietario de un local, sea Angela Merkel, se le llama avaro y mezquino ¡por reclamar lo que es suyo por derecho! y se compadece al que quiere incumplir y cambiar las reglas, al pobrecito que no quiere cumplir aquéllo a lo que se comprometió.
Para terminar el cuento solamente faltaba que todos los vecinos solidarios encabezaran una manifestación ante el ministerio para que le subvencionaran con dinero público el alquiler.